De seguro este es un año que Flamigos jamás olvidará. Luego que se coronaran como campeones del Apertura, los rojos se instalaron ahora en la final del Clausura tras vencer por la mínima a Nómades. Este domingo irán por un inédito bicampeonato. Pero en el partido de la semifinal no la tuvo fácil en un comienzo ya que los amarillos de Nómades exhibían un juego ordenado y tenían a ratos más posesión que su rival. Pero el juego estaba muy trabado en el centro de la cancha y el primer tiempo terminó con los dos equipos sin hacerse daño.

Comenzado el complemento Flamigos tomó el control del partido y de las acciones. Punto aparte para Bastián Araya, volante de los rojos que literalmente se comió el mediocampo quitando y distribuyendo el balón hacía los costados, donde a través de centros y tiros de fuera del área buscaban el anhelado gol que los instalaría en la final. Nómades, que siempre se caracterizó por su gran ordenamiento defensivo sólo tuvo una falla que le costó caro, debido a que Flamigos jugó un saque lateral de esos que se convierten en centro, y tras unas descoordinaciones en la marca, el balón terminó en la cabeza de otro de los goleadores destacados del año Nicolás Lucero, quien no falló y anotó la apertura del marcador que se celebró con mucha euforia ya que fue cerca del final. Nómades sintió el golpe y nada pudo hacer para revertir tal situación.

“Fue uno de los partidos más duros del campeonato, pero creo que teníamos el merecimiento de ganarlo especialmente en el segundo tiempo”, comentó Danilo Aravena, lateral derecho de Flamigos, y que de paso agregó que su rival en la final, Anglosajón, es “parecido a nosotros en peso y es un equipo muy ganador. Va a ser de dientes apretados”. En la otra vereda el “10” de Nómades, Javier Osorio, sostuvo que “fue un partido súper trabado, hicimos un correcto primer tiempo, aunque no hubo tantas llegadas a los arcos. En el segundo tiempo ellos tuvieron llegadas más claras, así que teníamos claro que el que hacia el gol ganaba.”